Senna es una miniserie de Netflix de seis episodios que cuenta la vida de Ayrton Senna da Silva, el piloto de automovilismo brasileño tricampeón del Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula 1 y cuya muerte conmovió no sólo a los habitantes de su país sino a todo el mundo. Nacido en San Pablo el 21 de marzo de 1960, Ayrton Senna, falleció en Imola, Italia, el 1 de mayo de 1994, en uno de los más brutales accidentes del circuito del que se tenga memoria y una de las muertes que marcó un antes y un después en ese deporte.
Senna cumple con su propósito básico y con las expectativas de los espectadores. Entretiene, emociona, atrapa y logra contar la historia sin que en ningún momento se sienta que se está estirando de más. Su narrativa, llena de saltos y simplificaciones, juega por encima de todo a recuperar la figura de un automovilista que además de tener un talento fuera de serie, peleó contra las injusticias de una sistema. En seis episodios se cuenta eso, así como también su historia de amor otra super estrella de Brasil, la cantante y animadora infantil Xuxa. Se narra sus comienzos, su entorno familiar, sus antinomias y también una tendencia al conflicto cuando alguien salía a competirle. Los biógrafos más informados sabrán hasta qué punto es verdad o mentira lo que se cuenta, pero basta un paseo por internet para descubrir que la serie busca tener un buen guión antes que cumplir al milímetro con la realidad.
Las escenas que importan, las de las carreras, están bien logradas. No a la altura de los mejores largometrajes sobre automovilismo, pero sí a un nivel muy alto para las narraciones de pantalla chica. Tienen tensión, mucho suspenso y logran transmitir las sensaciones extremas de una carrera de Fórmula 1. La miniserie es muy sobria con respecto a la muerte, presentándola al inicio y poco antes del final, con un pudor que muestra respeto por Senna y los espectadores. Narra también las internas del automovilismo hace nivel y las negociaciones permanentes para esta competencia marcada siempre por las fortunas que se juegan a su alrededor.
Lo más objetable tal vez sea que nunca quiera salirse de las reglas más básicas del género, haciendo que el primer episodio sea peligrosamente tibio. Quien decida seguir viendo pronto se sentirá mucho más satisfecho con los siguientes, llegando por supuesto el quinto episodio al punto más alto y el sexto el esperable cierre con emoción. El actor que encarna a Senna, Gabriel Leone, no se parece al piloto y eso distancia bastante hasta que finalmente ya no importa. La miniserie reconstruye de forma minuciosa algunas imágenes icónicas de la historia de Senna y ahí el parecido se logra por el entorno. Quedará para los fans del automovilismo y expertos en Senna enojarse por todo lo que la serie decidió cambiar, agregar u omitir. Para el resto se disfruta bastante y en esta época en que Sudamérica vuelve a interesarse de forma masiva por la Fórmula 1, es un gran momento para ver la historia de una de sus máximas estrellas de todos los tiempos.