Series

1992

De: Álex de la Iglesia

El director Álex de la Iglesia ya lleva treinta años de carrera sorprendiendo con películas y series que han dado la vuelta al mundo. Su impacto inicial, en particular con El día de la bestia (1995), ya le aseguró un lugar en la historia del cine español de terror, pero también de la comedia negra. Ha tenido algunas desviaciones incomprensibles, pero en general ha buscado siempre moverse entre esos los dos géneros mencionados, el horror truculento y la comedia de humor bien negro. 1992 es una miniserie que marca la primera colaboración entre el realizador y la plataforma Netflix. Se puede decir que la palabra colaboración es correcta, porque si bien se nota bien claro que es una obra de de La Iglesia, también se sufren las limitaciones habituales de los productos del streaming más popular del mundo.

La trama tiene como protagonista a Amparo y a Richi. Ella acaba de perder a su marido en una terrible explosión y él es un ex policía atormentado por el alcoholismo. La tragedia los une y los convierte en un inesperado dúo de investigadores fuera de la ley. Ambos descubren que la explosión es consecuencia de un asesinato y que no será el último. El asesino, quien sea, quiere dejar en claro que los motivos de su accionar están vinculados con la Expo 92 de Sevilla y los eventos ocurridos allí décadas atrás. Nadie parece creerle a Amparo y a Richi y las ramificaciones del caso llegan demasiado alto como para permitirles seguir avanzando con su investigación.

Álex de la Iglesia domina el terror y esta es una historia de venganza que poco a poco irá encontrando su explicación. Hay un villano monstruo que, como suele ocurrir en el género, es el victimario y a la vez parece ser la víctima, algo que ya hemos visto muchas veces y que suele ser efectivo. Los capítulos iniciales tienen cierto rigor y son entretenidos, pero pronto la miniserie abre un par de puertas incomprensibles -todo el viaje a Miami es el peor momento de los seis episodios- y se empantana antes de llegar a la resolución. Es posible que un par de décadas atrás de la Iglesia hubiera podido condensar todo esto en una película de dos horas con resultados mucho mejores. Seis episodios son muchos, pero los formatos actuales lo piden. Amparo (Marian Álvarez) y Richi (Fernando Valdivieso) son un dúo de personajes con potencial, pero la química entre ambos tarda demasiado en arrancar. Álvarez es mucho mejor actriz que Valdivieso y eso hace bastante ruido. En algún momento se suma una policía llamada Carmen y la presencia de la actriz Paz Vega levanta todo a su alrededor, es un poco de merecido aire para la historia.

Varias escenas de acción muy bien resueltas muestran el oficio del cineasta y tampoco faltan, como se imagina por la trama, las grandes locaciones aprovechadas para las escenas culminantes. En ese aspecto de la Iglesia se mantiene intacto. Hay que agregarle un poco de paciencia y tolerancia para negociar el verosímil del fuego a los seis episodios, pero tampoco se espera realismo alguno por parte del director español. Sus modos exagerados son parte de su naturaleza y en hora buena que haya decidido no cambiarlos acá.