Para la producción de películas del año 2024, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood decidió que Wicked y Emilia Pérez podían alcanzar el mayor número de nominaciones, incluyendo mejor película. La primera es un musical feo, bastante tonto, que le falta el respeto a uno de los más grandes clásicos de todos los tiempos. El segundo es un aparato deforme cuya existencia absurda lo es aún más a la luz de los premios que ha cosechado y cosechará. ¿Tan mal está el género como para conformarse con esto? No, claro que no, simplemente no es el cine lo que se toma en cuenta a la hora de apreciar… ¡El cine!
Better Man (Gran Bretaña, 2024) es la biografía autorizada, parcial y apologética del músico Robbie Williams. Producida por él y protagonizada por su voz, narra cómo quiere (¿Acaso no lo hacen todas las películas?) su vida, dejando de lado muchos momentos, centrándose en el ascenso desde su inicios difíciles hasta la gloria, con especial énfasis en la relación con su padre, un músico de muy poco vuelo que actuaba en bares, así como también de la querida madre de Robbie y su adorada abuela. El elemento que llama la atención desde el afiche y el comienzo de la película es que si bien es la voz de Robbie Williams, lo que vemos en la pantalla interpretándolo es un chimpancé antropomórfico. Desde su infancia a su adultez, y sin que nadie mencione eso en la película, el protagonista tiene cara y piel de chimpancé. Obviamente digital y con un nivel de expresividad lo suficientemente alto como para producir las emociones necesarias. El cuerpo de base para las escenas es en gran parte el del propio Robbie Williams.
¿Por qué lo hicieron así? Por un lado Williams ha dicho que no ha evolucionado tanto como el resto de las personas y por el otro, el problema de conseguir actores para las edades que se cuentan en la película hubiera sido una complejidad difícil de afrontar. Robbie Williams tiene cincuenta y un años y la película narra su infancia y juventud sin llegar al presente. Una vez pasadas las escenas iniciales esto deja de ser un tema y el disfraz perfecto para poder tolerar este hermoso ego trip sin problemas. La película es un tren a toda velocidad que se divierte con los lugares comunes del género y tiene varios momentos musicales que deberían ser valorados como corresponde. La película tiene varios momentos sorprendentes, pero el número de Rock DJ en Regent Street, en Londres, debería ser ya un clásico del musical contemporáneo. Sumarle a toda esta alegría el hecho de que Robbie Williams se declara como fan de Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr., lo que explica una parte importante del estilo de la película. No se pierdan Better Man.